Hace unos meses, cuando la Inteligencia Artificial empezaba a colarse en cada charla del mundo creativo, muchos colegas sentían miedo. Hoy, la AI ya no es novedad: está entre nosotros, integrada en herramientas que usamos todos los días. Pero el miedo… sigue ahí. Silencioso. Persistente. Más que al avance tecnológico, el temor es a quedar afuera, a no poder adaptarse, a perder valor frente a lo automático.
Como diseñadora especializada en el sector hospitality, y como líder de un estudio que apuesta al diseño estratégico, quiero decirte algo con total claridad: la AI no es una amenaza, es una aliada. Pero solo si aprendemos a usarla de forma inteligente.
No se trata de correr detrás de cada nueva herramienta
Hoy, cada semana aparece una nueva app, plugin o plataforma que promete hacer en segundos lo que antes llevaba horas. Y aunque puede ser tentador querer subirse a todas, la verdadera transformación no está en usarlas todas, sino en saber para qué y cuándo usar cada una.
En Interiores Maluk, usamos AI para agilizar procesos internos, analizar tendencias, automatizar tareas repetitivas, e incluso visualizar ideas en fases tempranas. La IA nos ayuda a pensar más rápido, pero no piensa por nosotras.
Mi consejo: no inviertas energía en seguir la ola por miedo. Invertila en conocer tus procesos, identificar qué parte podés simplificar y encontrar ahí la herramienta adecuada. Así la AI deja de ser una amenaza y se convierte en una ventaja estratégica.

Diseños que no se generan con un prompt
Es cierto que hoy la IA ha avanzado muchísimo en arquitectura. Ya puede crear plantas, renders, ideas de layouts funcionales, incluso propuestas estéticas bastante sofisticadas. Pero hay algo que todavía no puede —y probablemente nunca podrá— hacer por sí sola:
No puede diseñar con visión estratégica. No puede contar tu historia. No puede crear una experiencia emocional pensada para tu cliente ideal.
Podrá sugerir formas. Pero no puede comprender el propósito detrás de un espacio.
Podrá imitar estilos. Pero no puede sentir la esencia de tu marca.
Podrá combinar patrones. Pero no puede anticipar cómo va a vivir ese espacio un cliente real.
Eso, justamente, es lo que nos permite diferenciarnos. Y es ahí donde entra el valor real de un estudio de interiorismo consciente y estratégico.
No creamos renders. Creamos experiencias que se sienten
En Interiores Maluk no trabajamos para generar imágenes impactantes. Trabajamos para que tu negocio impacte en la vida de tus clientes. Para que tus espacios cuenten una historia, conecten emocionalmente, y generen resultados concretos: más ventas, mayor fidelidad, y una marca que se posicione como un referente.
La IA puede generar miles de imágenes.
Pero ninguna de esas imágenes tiene alma si no hay detrás un propósito.
El diseño que emociona no se genera con un clic.

Una nueva etapa: oportunidad para diferenciarnos
Mientras muchos usan la IA para producir más rápido, nosotros la usamos para pensar mejor.
Mientras algunos temen que los renders automáticos los reemplacen, nosotros los usamos como insumo para elevar nuestra creatividad.
Este nuevo escenario no exige que seamos más rápidos. Exige que seamos más profundos. Más estratégicos. Más auténticos.
El empresario que entiende esto —que sabe que su marca necesita algo más que un render bonito— es el que va a construir algo duradero.

Tu negocio no necesita otra imagen linda. Necesita una historia con sentido.
Podés usar IA para inspirarte. Podés usarla para probar.
Pero si querés un diseño que trascienda, que funcione, que emocione…
necesitás un equipo que piense con vos. Que te escuche. Que entienda tu propósito. Que lo transforme en un espacio real y rentable.
En Interiores Maluk, eso es lo que hacemos.
No solo creamos espacios. Creamos experiencias que se sienten.
¿Querés una estrategia de diseño que no pueda ser replicada con un prompt?
Hablemos. Creamos espacios únicos, para marcas que buscan dejar huella.
Consúltanos por tu proyecto AQUÍ
María J.
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